Por Jimena Pitillas Boyé
Los primeros días en la universidad pueden ser emocionalmente intensos para los nuevos estudiantes, ya sean alumnos de primer año, transfer students o estudiantes de intercambio. Un lugar nuevo, nuevas asignaturas, caras desconocidas. Puedes sentirte como si entraras en una fiesta en la que todo el mundo se conoce menos tú. Y entonces surgen todo tipo de preguntas: ¿Haré amigos? ¿Encajaré? ¿Me aceptarán tal y como soy?
Los comienzos pueden ser difíciles. Los nuevos estudiantes suelen experimentar timidez, ansiedad, curiosidad y miedo al rechazo. Un cóctel de emociones en el que la ilusión se mezcla con la incertidumbre y las dudas sobre uno mismo. ¿Recuerdas exactamente cómo te sentiste en tu primer día de universidad?
Mientras algunos estudiantes, como Tinashe Ryan Mtetwa, un alumno transferido de Endicott College, se sintieron tranquilos y satisfechos, otros, como Francisca de Lluc, reconocieron estar muy nerviosos, con miedo a quedarse solos y preocupados por las nuevas asignaturas. «No voy a hacer amigos» y «Las clases van a ser demasiado difíciles» fueron algunos de sus primeros pensamientos.
Este tipo de pensamientos son completamente normales cuando nos enfrentamos a un nuevo reto o llegamos a un lugar desconocido. Además, algunos estudiantes cargan con el peso de experiencias anteriores que quizá no salieron como esperaban, lo que hace más difícil dejar atrás sus temores. «Mi experiencia en la universidad el año pasado no fue buena, así que tenía mucho miedo de cómo irían las cosas este año», explicó Francisca.
Por inevitables que sean estos miedos, tener a alguien con quien compartir lo que sentimos y pensamos puede ayudarnos mucho y mejorar nuestra experiencia, convirtiéndose en un importante punto de apoyo. Sin embargo, por ideal que parezca, hacer amigos durante los primeros días no siempre es fácil. «Intentaba encontrar mi lugar, descubrir dónde podía encajar y sentirme cómoda», explicó Tinashe.
Algunos estudiantes dudan a la hora de acercarse a los demás. No se sienten capaces de dar el primer paso porque les preocupa cómo reaccionará la otra persona o tienen miedo de ser juzgados. La personalidad de cada uno desempeña un papel importante a la hora de relacionarse en este contexto. Pero, por muy extrovertido que seas, siempre se agradece que alguien se acerque, hable contigo y te haga sentir que formas parte del grupo. «Aunque soy una persona muy abierta, que la gente se acercara a hablar conmigo me ayudó a integrarme mejor en nuevos grupos», señaló Martín Gómez, estudiante de primer año.
Por desgracia, no todo el mundo tiene a alguien que se acerque o encuentra inmediatamente un grupo en el que sentirse integrado. Los estudiantes que se sienten excluidos pueden tener más dificultades para relacionarse socialmente e incluso para rendir bien académicamente, añadiendo nuevos obstáculos a su experiencia de aprendizaje. «Cuando te sientes incluido, es mucho más probable que participes y que estés más dispuesto a compartir tus propios puntos de vista e ideas delante de la clase», explicó Eva Nordenstedt, profesora en el Departamento de International Studies.
Por eso, «participar en el Language Exchange Program, el CIS University Ambassador Program o en cualquier otro club universitario es una forma muy importante y útil de que los nuevos estudiantes conozcan a otras personas, ya que crea un entorno natural en el que encontrar compañeros con intereses comunes y ofrece oportunidades para construir amistades duraderas», explicó Lola Colomina, profesora del Departamento de Modern Languages and Literature.
La inclusión no requiere grandes gestos. Empieza simplemente por prestar atención a quienes nos rodean, incluso con un pequeño acto de amabilidad. Gestos tan sencillos como una invitación, una sonrisa o una risa compartida pueden tener mucha más importancia de la que a veces imaginamos.
Entonces, ¿qué podemos hacer? «Si ves caras nuevas, acércate y preséntate», aconsejó Martín. «Ofréceles tu ayuda y explícales cómo funciona la universidad», añadió la profesora Nordenstedt. «Sé esa persona que presenta a un nuevo estudiante al resto de tu grupo», concluyó Tinashe.
Trata a los demás como te habría gustado que te trataran a ti. Porque detrás de cada rostro silencioso hay alguien que espera sentirse bienvenido.