El camino de Tracy Wood: de Corea del Sur a CIS University

Por Lola Marks

La Dra.Tracy Wood, una de las profesoras de inglés de CIS University, comparte la historia de su trayectoria, desde sus primeros pasos en la docencia hasta su llegada a CIS University. A lo largo de esta entrevista, repasa su recorrido profesional, las lecciones que ha aprendido por el camino y los principios y objetivos que han guiado su carrera.

¿Cuánto tiempo llevas en CIS University? ¿Qué asignaturas has impartido y cuáles son tus responsabilidades?

Empecé en CIS University en enero de 2024. Comencé impartiendo Critical Reading & Writing I y, desde entonces, también he enseñado Introduction to Composition, Critical Reading & Writing II y la asignatura de Present, Pitch, Persuade. En el otoño de 2024 me nombraron responsable del English Department, lo que incrementó considerablemente mis responsabilidades. Actualmente dirijo el Writing Lab, gestiono el Language Exchange Program y superviso el examen de acceso de todos los nuevos estudiantes.

¿Cuál fue tu trayectoria hasta llegar aquí después de la universidad? ¿Dónde estudiaste y qué carrera cursaste?

Me gradué en UC San Diego en 1996 con un grado en American Literature y decidí enseñar inglés en Corea del Sur y Japón. Más tarde regresé a la universidad para cursar un máster en inglés en UC Riverside, donde me reclutaron para volver a Seúl como Academic Coordinator del GNUCR International Education Center, un proyecto conjunto entre UCR y el gobierno local.

Tras dos años, decidí regresar a UC Riverside para completar mi doctorado en inglés. Sin embargo, mientras redactaba mi tesis doctoral, me pidieron volver al GNUCR International Education Center para ocupar el puesto de Academic Director. Fue un honor enorme y disfruté muchísimo de ese trabajo. Aun así, mi prometido no conseguía encontrar empleo, así que, dos años después, decidí dejar mi puesto y seguirle hasta Madrid.

¿Quién consideras que ha sido tu mayor apoyo o inspiración a lo largo de tu carrera?

Mi profesora de inglés del instituto fue mi mayor apoyo. Era una mujer extraordinaria que dedicaba incontables horas a ayudar a sus alumnos. Recuerdo que el día en que todos hicimos el SAT, llegó muy temprano al centro de examen disfrazada de animadora, con pompones incluidos, para animarnos desde la puerta del edificio. En aquel momento tenía más de cincuenta años, así que fue todo un espectáculo.

¿Siempre supiste que querías dedicarte a este camino profesional?

Siempre quise ser profesora. De pequeña enseñaba a mi hermana pequeña cualquier cosa que aprendía y, durante la universidad, cursé además el Teacher Education Program como formación complementaria, lo que me permitió pasar mucho tiempo en las aulas, principalmente de educación primaria. Me encantaba estar rodeada de niños y ver cómo crecían y aprendían.

¿Cómo describirías tu estilo o filosofía docente?

Creo que todo el mundo tiene algo que enseñar y algo que aprender. Pero, independientemente de lo que estés aprendiendo, ese aprendizaje debe producirse por etapas. Eso significa dividir los contenidos en partes manejables y avanzar paso a paso.

¿Qué esperas que los estudiantes se lleven de tus clases?

Espero que aprendan a pensar por sí mismos y a confiar en su capacidad como estudiantes e investigadores. Si un alumno sale de mi clase con curiosidad por seguir aprendiendo sobre algún tema, entonces sé que he hecho bien mi trabajo.

¿Cuáles son tus objetivos profesionales para los próximos años?

Espero poder conservar mi trabajo. Con el auge de la inteligencia artificial, quienes enseñamos escritura sentimos cierta preocupación por nuestro futuro profesional. Nos preocupa llegar a ser irrelevantes en esta nueva sociedad, y eso da bastante miedo, no solo por la posibilidad de perder nuestro empleo, sino también porque los estudiantes podrían dejar de aprender a escribir y, en consecuencia, a pensar.

¿Cómo consigues equilibrar el trabajo, la investigación y tu vida personal?

Soy una persona extremadamente organizada. Planifico muy bien mi tiempo y procuro aprovechar cada minuto libre. Tengo muy claro qué quiero conseguir y trabajo de forma constante para lograrlo.

¿Qué es lo más gratificante de trabajar en CIS University?

Lo que más valoro es a mis compañeros. No todos los lugares de trabajo cuentan con personas cercanas y amables; de hecho, algunos pueden llegar a ser bastante hostiles. Por eso aprecio tanto el ambiente de colaboración, la amabilidad y la disposición a ayudar que encuentro cada día entre mis compañeros de CIS University.