Por Irina Montila
La profesora de CIS University, Susana García Tíscar, descubrió su pasión por la enseñanza casi por casualidad. Bióloga especializada en ecosistemas marinos, la Dra. Tíscar inspira cada día a sus alumnos a pensar de forma crítica y a apreciar el mundo natural dentro del aula.
¿Podría contarnos cuáles son sus áreas de especialización tanto dentro de CIS University como en su trabajo fuera de la universidad?
Soy ecóloga marina, es decir, una científica que estudia los ecosistemas marinos. Básicamente, al principio me dedicaba a estudiar la interacción entre mamíferos marinos, como delfines y orcas, y el sector pesquero. Después pasé a investigar cómo la actividad pesquera afecta no solo a los mamíferos marinos, sino a todo el ecosistema. Más adelante, me centré en las áreas marinas protegidas. Actualmente, intento comprender cómo afecta la pesca comercial a las áreas marinas protegidas y a los ecosistemas marinos, especialmente en el sur de España.
En CIS University empecé a impartir la asignatura Environmental Issues hace siete años. Después necesitaban a alguien que pudiera enseñar materias relacionadas con ciencias, así que comencé también con Statistics y Business Computers.
¿Qué inspiró su transición de trabajar principalmente como ecóloga marina a impartir asignaturas como Environmental Issues en CIS University?
En ese momento no tenía experiencia docente, pero necesitaban un profesor para Environmental Issues y yo necesitaba trabajo, así que decidí probar… y me enamoré de la enseñanza. Me encanta, de verdad. CIS University abrió un campo completamente nuevo para mí y lo disfruto muchísimo. Después me ofrecieron la posibilidad de impartir otras clases y, por supuesto, dije que sí.
¿Fue complicado pasar de trabajar como ecóloga marina a convertirse en profesora en un ámbito diferente?
¡Fue un reto! El primer año fue difícil porque era algo totalmente nuevo para mí. No sabía cómo me iba a sentir ni si realmente sería capaz de enseñar y transmitir conocimientos a mis estudiantes. Pero todo fluyó de forma muy natural. Al final, se trataba de compartir con mis alumnos lo que había hecho en el pasado y lo que sucede en la naturaleza y en el medio ambiente.
¿Sigue encontrando maneras de mantenerse conectada con su pasión?
Sí, sigo investigando sobre áreas marinas protegidas. De hecho, el próximo mes asistiré a una reunión de expertos en modelización ecotrófica, que es una parte muy específica de mi trabajo, junto a especialistas de toda España. Así que sí, continúo muy activa en ambos ámbitos.
¿Cómo aplica su mentalidad científica a la enseñanza de Business Computers y Environmental Issues?
Es un camino complejo, pero lo que intento que mis alumnos entiendan es que la ciencia no es más que un método para responder preguntas. Necesitamos ser lo más objetivos posible y trabajar para evitar, por ejemplo, el sesgo de confirmación. Debemos aplicar todo nuestro pensamiento crítico para comprender realmente el mundo en el que vivimos.
Esto no se aplica únicamente a asignaturas científicas como Statistics o Environmental Issues, sino también a otras materias. Por ejemplo, en una clase de informática, que es muy práctica, el objetivo es enseñar herramientas que ayuden a los estudiantes a rendir mejor en otras asignaturas.
La clase de Business Computers tiene dos partes. La primera se centra en habilidades técnicas, como aprender Excel, que es fundamental para estadística, por ejemplo. La segunda parte consiste en comprender cómo utilizamos la tecnología en nuestras vidas. Lo exploramos a través de las presentaciones al inicio de cada clase, reflexionando sobre si somos nosotros quienes utilizamos la tecnología o si es la tecnología la que nos utiliza a nosotros. Ahí es donde llevo mi mentalidad científica al aula.
¿Quién le inspira más en su carrera profesional?
Encuentro inspiración en muchos lugares. Mi director de tesis doctoral fue un gran mentor que me enseñó muchísimo y al que siempre estaré agradecida. Mi padre también me inspiró, llevándome a la montaña y al océano cuando era niña, algo que hizo que estudiar biología pareciera la elección más natural.
También me inspira profundamente Jane Goodall, quien nos recordó que cada día dejamos una huella en este planeta y que debemos elegir qué tipo de huella queremos dejar. Cada mañana, cuando me despierto, me pregunto: ¿qué huella voy a dejar hoy?
¿Hay libros, artículos o recursos que recomendaría a alguien interesado en su campo?
Sí, hay muchos libros que me encantan, pero uno que destaca especialmente es The Sense of Wonder. Trata sobre cómo apreciar realmente la naturaleza y todas esas cosas increíbles que muchas veces damos por sentadas. Cuando realmente te detienes a pensar en ellas, resulta fascinante.
Otro de mis favoritos es The Secret Life of Plants, que muestra cómo las plantas se comunican entre sí y responden a los distintos estímulos que reciben de su entorno.